El río Genil riega las exuberantes tierras de la vega en el Poniente Granadino. El generoso territorio que circunda Loja, conocida como «la ciudad del agua» por la abundancia de manantiales naturales que pueblan sus alrededores, es el paisaje ideal para la cría de cerdos en libertad. Su clima, de tipo mediterráneo continental, con temperaturas medias anuales de unos 17 ºC y gran cantidad de horas de sol, con inviernos fríos que favorecen la curación natural, son propicios para la agricultura y la cría de animales de manera tradicional.
Además, las distintas civilizaciones que se han asentado en estas tierras a lo largo de los siglos han dejado un poso de cultura de enorme riqueza y diversidad que cristaliza en tradiciones ancestrales que marcan los modos de hacer de las gentes de estas tierras.
La tierra que pisamos desde hace generaciones nos marca el camino.
Si queremos avanzar e innovar con fundamento debemos saber de dónde venimos. Al igual que es esencial saber quiénes somos para proyectarnos en el presente y ganar el futuro. Y en Lizana sabemos bien quiénes somos y de dónde venimos. Habitamos el Poniente Granadino, disfrutamos de la vega del río Genil a su paso por nuestro pueblo, Loja, tierra de exuberancias culturales y naturales, pero también un territorio emocional en el que hombres y mujeres esforzados traspasaron sus propios límites para legar a sus hijos y nietos un presente de prosperidad y bienestar.
Esto es Lizana, familia, tradición, artesanía y territorio. Y en el centro de todo, la estampa del cerdo en el escenario insuperable del olivar.
